lunes, 28 de septiembre de 2009

A cuestas con el IVA


El 15 de Junio de este mismo año el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, descartaba que el Gobierno tomara en consideración elevar el IVA, argumentando que “el consumo está en unos niveles anómalos" y que "no sería una buena medida en estos momentos".

Nuestro Gobierno, como España, es diferente. Será que no disponemos de los datos precisos y que la situación ha cambiado notablemente sin nosotros percatarnos, porque el Gobierno ha anunciado que el IVA subirá a partir del 1 de julio de 2010: el general pasará del 16% al 18%, mientras que el reducido lo hará desde el 7% al 8%.

Me da la sensación que estas medidas son un desesperado intento de salir hacia adelante por parte del gobierno por la vía fácil de incrementar la recaudación (recuérdese que este impopular impuesto representa más del 26% de todo lo que recauda el gobierno).

Los autónomos ya han puesto “el grito en el cielo”, esta subida penaliza el consumo, aumenta la presión sobre un colectivo que debe adelantar este impuesto aunque no lo haya hecho efectivo y puede dejar sin efecto el efecto producido por la reducción del impuesto de sociedades.

Pocas veces nos ponemos de acuerdo en este país llamado España, pero si hay algo que nos mueve como “un solo hombre” esa es nuestra natural incomprensión por la subida de impuestos: ciudadanos, partidos políticos, organizaciones de consumidores, sindicatos, etc… estamos en contra de la medida. Es justo reconocer que el IVA español es uno de los más bajos de la Unión Europea, solo superior al 15% de países como Luxemburgo y Chipre y muy lejos del IVA de Finlandia y Polonia con un 22% o Suecia y Dinamarca con un 25%. Sin embargo la medida es ciertamente discutible en un marco como el actual.

Sólo un comentario a favor del Gobierno, aunque creo que es una decisión que no va a favorecer a nuestra economía, valoro positivamente que se haya atrevido a tomar una medida ampliamente antipopular, algo contrario a su habitual proceder… veremos la repercusión de esta medida en las próximas encuestas sobre intención de voto.

Podría ser curioso, hace unos meses el Gobierno alemán descartaba una posible rebaja de impuestos para estimular la economía, al menos hasta las elecciones de hoy. Tras la victoria de Merkel, ¿asistiremos en un corto periodo de tiempo a una rebaja de impuestos en Alemania y un incremento en España? ◦
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2 comentarios:

BENITO CERENO dijo...

Las cuentas públicas están desequilibradas, presentando un déficit importante. Los ingresos públicos son muy inferiores a los gastos públicos. Y a la espera de que nos llegue la recuperación, solo se pueden hacer tres cosas: endeudarse, subir los ingresos subiendo impuestos, y bajar los gastos. El Gobierno de España, y los de las comunidades autónomas, están endeudándose y subiendo impuestos. Son dos cosas necesarias, pero lastran la recuperación.
Lo que no hacen es bajar los gastos. Algunos no se pueden bajar, porque afectan a compromisos sociales, como las prestaciones por desempleo, o a inversiones productivas, que son necesarias para salir de la crisis. Pero otros gastos sí que se pueden bajar. Se puede disminuir el tamaño de la administración. Se pueden suprimir subvenciones para inversiones menos productivas. ¿Hace falta una televisión autonómica en Aragón? Se puede implantar el copago en el gasto farmacéutico. Y se puede conseguir mayor eficiencia en el gasto que se realiza para obtener un mayor ahorro. Son cosas difíciles, que requieren de un gobierno que afronte la realidad y pida esfuerzos a todos. Pero eso es lo que no tenemos.
En cuanto a la subida del IVA, ha quedado al descubierto que era mentira eso de que iban a pagar las rentas altas. Vamos a pagar todos. Seguramente no hay otro remedio, pero que no mientan.

Javier Puy Garcés dijo...

Desde luego estoy completamente de acuerdo contigo. En el post "¿ERE's?. Si, pero en el Ayuntamiento." ya trataba la formula de la reducción de gastos y en "Combatir el fraude como medida contra la crisis" el poco esfuerzo que presta el Gobierno a esta permanente sangría (que previsiblemente se vea agravada con el incremento del IVA).