domingo, 15 de noviembre de 2009

La extrema rectitud


Atribuyen a Cicerón la siguiente frase: “la extremada rectitud puede ser en ocasiones la mayor injusticia”. Creo que esta cita es perfectamente aplicable a la situación planteada en la Mesa de las Cortes la pasada semana cuando se bloqueó una solicitud del PP para que el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, explique "su posicionamiento sobre la corrupción en Aragón y las medidas arbitradas en esta legislatura para impedirla".

De manera formal estoy parcialmente de acuerdo con la respuesta dada por la Mesa, a saber, se rechaza la iniciativa "por considerar que pervierte el leal funcionamiento democrático de la Cámara y presupone capciosamente que la aplicación de la Ley no se está produciendo". Es preciso reconocer que la solicitud da por hecho que esta corrupción existe y a esto se aferran los diputados de PSOE y PAR para rechazarla. Es también obvio que su aceptación otorgaría carta de naturaleza a una corrupción que los socios de gobierno prefieren negar.

No estoy de acuerdo con la afirmación de que la iniciativa pervierte el leal funcionamiento democrático de la Cámara, ¿no debe ser la Cámara, primera y fundamentalmente, leal a los ciudadanos?

No creo en los juicios en la plaza del pueblo o la barra del bar, por ello no podemos extrañarnos de que la alcaldesa de La Muela, imputada de delitos económicos siga hoy en su cargo con el apoyo de los concejales del PAR. Sin embargo, ¿no se trataría de una demostración de transparencia y valentía, por parte de los socios de gobierno, enfrentar sin ningún tipo de reservas un debate sobre los posibles casos de corrupción?, es decir, explicar a los ciudadanos que medidas han tomado o van a tomar para impedir que estos casos aparezcan (¿o se repitan?).

Entretanto el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, nos trata como si fuéramos ingenuos asegurando que: "Yo no soy partidario de que haya nada vetado para hablar en el Parlamento".

En definitiva, la excesiva rectitud que aplican PSOE y PAR, argumentando que los casos se encuentran ”sub iúdice”, deviene injusticia por el hurto que se hace al ciudadano de su derecho a recibir cumplida información de unos hechos que producen en igual medida “alarma social” y descrédito de las instituciones públicas. ◦
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1 comentarios:

BENITO CERENO dijo...

Hablar de los últimos casos de corrupción es problemático para el gobierno. En el caso de La Muela, con alcaldesa del PAR, están tocados varios Departamentos del Gobierno, y la misma COTA (Comisión de Ordenanción del Territorio) En el caso de ASAEL, el dimitido Jesús Sola era asesor del Consejero de Medio Ambiente, y el convenio fraudulento era entre ASAEL y el Instituto Aragonés del Agua. No son un par de alcaldes que hacen de las suyas por su cuenta y riesgo. Son dos de los alcaldes más significados del PAR. Es aceite hirviendo.

En cuanto a Iglesias, lo suyo es cinismo. Si está dispuesto a hablar de estos temas, que no espere a que se lo pida la oposición. No necesitamos presidentes dispuestos a hablar de todo y parapetados tras una Mesa de las Cortes que les protege. Un presidente responsable iría de cara, a comparecer ante cualquier tema que preocupe a los ciudadanos. Y la corrupción preocupa cada vez más.