domingo, 29 de noviembre de 2009

Trastorno bipolar


Los ciudadanos interactuamos con las distintas administraciones que componen el estado de forma individual o colectiva. En cuanto a la primera, las reglas que marcan esta interacción parecen claras: ser mayor de edad y su momento álgido llega a la hora de depositar nuestro voto para elegir los gobernantes que regirán nuestro gobierno central, ayuntamiento ó comunidad autónoma. Resulta más que curioso que niñas de tan solo 16 años puedan abortar sin el consentimiento paterno y que a la par no se les reconozca la suficiente capacidad como para tomar alcohol en los bares, comprar tabaco ó votar, pero esto da para otro comentario más profundo y nos desviaría del tema.

Otra forma en la que los ciudadanos interactuamos con las administraciones es de manera colectiva, a través de asociaciones vecinales, plataformas ciudadanas, etc… Lógicamente resulta más eficiente este segundo método de interacción si estamos considerando la posibilidad de trasladar a los diferentes gobiernos determinadas propuestas. En este mismo Blog he manifestado mi opinión sobre dos asuntos que copan muchas páginas de nuestros periódicos estas últimas semanas: la Ley de Lenguas y el tranvía, por lo tanto no voy a entrar de nuevo a valorar sus propuestas. Sin embargo, es indudable que varios colectivos están trabajando duro y movilizando a muchas personas para manifestarse en contra de dichos proyectos, me refiero, entre otros, a las Plataformas No Hablamos Catalán ó “Zaragoza sin Tranvía”.

En el caso concreto del tranvía y a pesar de contar con la “legitimidad” de aparecer en el programa electoral del PSOE, no encontramos el suficiente consenso entre las fuerzas políticas que componen el Ayto. de Zaragoza y por el contrario existe un alarmante rechazo entre la sociedad. La indiferencia del gobierno municipal ante este clamor es patente y manifiesta.

Llegados a este punto, podemos concluir que este es el modelo de interacción que aprueba el Ayuntamiento. Sin embargo esta misma semana hemos conocido que el Ayuntamiento quiere pedir a los ciudadanos su opinión (a través de una encuesta en su página web) para elegir el color con el que pintar el Puente de Hierro. Quizás el ayuntamiento se vea afectado por trastorno bipolar y alterne de forma inconsciente períodos de exaltación democrática con períodos de impermeabilidad a la opinión del ciudadano.

En las actuales circunstancias, la inoportunidad de esta consulta me resultaría notable, salvo que resultara que el ayuntamiento hubiera optado por abrir una nueva etapa de gobierno en la que demostrara una mayor sensibilidad ante las demandas de los movimientos colectivos. ◦
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1 comentarios:

Botijo de barro dijo...

No sé si tiene trastorno bipolar el Ayuntamiento.
Lo que sí me parece es que los políticos que ocupan los cargos en el Ayuntamiento consideran a los ciudadanos como a niños.
"Ya sé que no te gusta, pero yo podré el tranvía porque yo sé mejor que nadie lo que te conviene. Y para que parezca que no soy tan déspota, a cambio te dejo escoger el color del puente".
"Ya sé que no te gusta, pero vas a ir a clase de piano. Y a cambio te dejo escoger el sabor del helado del postre".