domingo, 21 de febrero de 2010

Cuando veas las barbas del vecino pelar….


Dudaba en titular este comentario “De aquellos polvos, estos lodos” sin embargo me he inclinado por el primero porque temo el ciudadano medio no tenga la percepción de que el tema al que me voy a referir sea una cuestión de causa y efecto.

Y me voy a referir a la noticia aparecida en La Voz de Barcelona hace unos días que anunciaba que “Los tres partidos políticos representados en el Consejo General de Arán (Unitat d’Aran (UA), Convergéncia Democratica Aranesa (CDA), y Partit Renovador d’Arties-Garòs (PRAG)) han acordado este miércoles proponer que la futura nueva Ley de Arán, que actualizará el régimen especial del que goza la comarca leridana, defina dicho territorio como ‘realidad nacional’”.

El texto presentado por representantes de estos tres partidos “reconeish tanben eth dret de conéisher e utilizar er aranés e d’èster atengut orgaument e per escrit en aguesta lengua enes relacions damb era Administracion e, se sollicite, enes relacions damb era justícia (article 8)” que viene a significar que se reconoce el derecho a conocer y utilizar el aranés y a ser atentido oralmente y por escrito en esta lengua en las relaciones con la administración, y se solicita también para las relaciones con la justicia”. Van ustedes a perdonar las posibles deficiencias de la traducción debidas a la imposibilidad de localizar un diccionario Aranés-Castellano Castellano-Aranés.

Pero las peticiones de estos grupos políticos van mucho más allá de la cuestión lingüística, regulan las relaciones entre el Consejo General de Arán y la Generalitat catalana, piden competencias en materia de seguridad pública (policía local), sanidad, educación, derecho civil aranés (¿?), etc…

Sinceramente no veo riesgo a corto plazo para que mis paisanos de Tamarite, Fraga o Benabarre propongan acciones como las presentadas por los partidos araneses, sin embargo, si es preciso anotar que políticas favorecen estas acciones y cuales las moderan. Y creo que políticas como la aprobación de la Ley de Lenguas son algunas de las que favorecen que puedan aparecer “iluminados” en cualquier momento.

Como natural de la “franja” creo que durante las últimas décadas se ha avanzado mucho en el conocimiento y la aceptación de las peculiaridades de aquellos aragoneses que no respondían al patrón clásico de hace veinte o treinta años. Aun recuerdo cuando, acompañando a mi padre por esos campos de fútbol de todo Aragón como cualquier aficionado, algún neandertal trataba de insultarnos llamándonos “catalanes”. Ha llovido mucho desde entonces, el ciudadano medio ha entendido perfectamente que el uso de una u otra lengua no te hace más o menos aragonés, ha entendido que todos participamos de un proyecto común que se llama Aragón y España, porque lo uno conduce inexorablemente a lo otro

Protejamos la riqueza cultural de nuestra tierra pero no tentemos al destino ni vayamos más allá de lo recomendable, haciendo de ello un argumento para que en un futuro no muy lejano podamos encontrarnos con reivindicaciones nacionalistas como las del vecino valle de Arán. ◦
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4 comentarios:

Fernando Rodríguez dijo...

Hola Javier, soy Fernando. Estoy totalmente conforme con lo expuesto. Pero quiero añadir un pequeño detalle, debemos proteger la lengua del aragón oriental para que no se pierda nuestra cultura, que no se catalanice.
Espero que pienses como yo y estés convencido de que no se habla catalán (como erróneamente afirma el desastre de ley aprobada hace poco en nuestra comunidad).
Apartándome del regionalismo, solo quería puntualizar que para protegerla hay que darle un nombre y con esto no quiero decir que tengamos que normalizarla, porque sería darle muerte.
Sigue en la misma dirección que estás haciendo un buen trabajo.
Un abrazo.

Javier Puy Garcés dijo...

Desde luego que estoy a favor de proteger nuestra cultura, siempre y cuando este sobreproteccionismo no ponga en riesgo la igualdad de oportunidades de los ciudadanos, que somos los verdaderamente importantes, por encima de los territorios, las señas de identidad o las lenguas. Desgraciadamente sobre la denominación no estoy convencido de lo que me dices ni de lo contrario, no soy lingüista y me parecería temerario pronunciarme sobre ello. Es cierto que lo que se habla en Mequinenza difiere de lo que se habla en Bonansa, y que en ambos casos se diferencian del catalán oficial. La situación plantea un difícil problema que la Ley de Lenguas no resuelve.

Gracias por tus palabras de ánimo.

Fernando Rodríguez dijo...

Lo que está haciendo esta ley es llamar "aragonés" a algo que se habla poco en el norte y acercándonos cada vez más al catalán en el aragón oriental.
A lo que me refería el otro día era a que las lenguas que tienen nombre no hay que cambiarselo (en Aragón se habla fabla, castellano y el autodenominado "chapurriau").
Dándole nombre no se le da oficialidad y, por lo tanto, no se quebranta igualdad alguna. Creo que hay que reconocer las lenguas que se hablan y protegerlas (sobre todo ante la comunidad vecina que todo lo acapara).
De lo no hay duda es la que nueva ley de lenguas ha de desaparecer porque hará mucho daño.
Sigue guerreando!

Pedro Larrauri dijo...

Gracias, Javier, por remitirme a este interesante Post. Efectivamente, los del
Valle de Arán copian a los catalanes y cada vez van a querer ser más independientes, simplemente por el hecho de que tienen una lengua peculiar. Los catalanes
van a probar su propia medicina... salvo que se curen del nacionalismo exclusivista, alimentado por el ¡victimismo y el odio hacia españa, y basado en mentiras históricas. Un saludo: Pedro L