
Los partidos políticos no se pueden materializar, aunque se hable muchas veces de partidos rotos o unidos, nos estamos refiriendo en esos casos a la cohesión de sus miembros. Aquello que no se puede materializar no está sometido a las leyes de la física, por eso nunca decimos que un partido político se ve arrastrado hacia el suelo por la fuerza de la gravedad; sin embargo, los afiliados a los partidos políticos si que están sometidos a las leyes físicas.
Esta perspectiva de un partido político, es decir, como la unión material de sus miembros, obliga a conceder a aquellos un soporte físico que consecuentemente debería respetar las leyes de la Física. Esto parece todavía más cierto en periodos de elecciones internas, durante los cuales el partido político (o sus miembros, según quiera mirarse) se convierte en una prueba incontestable de la Segunda Ley de la Termodinámica: “La entropía, como medida del desorden de un sistema, tiende a aumentar”. Dice Roger Penrose en su libro La nueva mente del Emperador: “…si se parte de algún estado con algún tipo de organización manifiesta, esta organización será erosionada en el curso del tiempo, y estas especiales características manifiestas se convertirán en inútiles movimientos coordinados de partículas”, cámbiese partículas por personas, apéese lo de inútiles en la mayoría de los casos y tendremos una descripción de lo que puede suceder en un periodo electoral interno en cualquier organización de tipo político.
Lo sucedido en UPyD Aragón durante estas últimas semanas no dista excesivamente de esta visión (¡dichosa segunda Ley de la Termodinámica!), sin embargo lo que la segunda ley no explica es por qué tras este aparente o real desorden, renace con más fuerza si cabe un sistema robusto y ordenado. Los comentarios de algunos compañeros como Victor Marcos o Manuel López (en ambos casos publicados en la Web de UPyD en Aragón) ya presagiaban una jornada electoral que debía corroborar la democracia interna del partido y la voluntad de todos los electores y elegibles por compartir un proyecto común. La jornada resultó un éxito, una de las listas obtuvo más apoyos que las otras, porque no podemos hablar de vencedores ni vencidos, y consecuentemente, a partir de su declaración definitiva, será la encargada de dirigir la actividad de UPyD en Aragón.
Enhorabuena Cristina y enhorabuena a todos los que participaron de una u otra forma en esta jornada. ◦
1 comentarios:
Ahora lo que toca es seguir adelante. Es lo que tiene la democracia, que hay que contar con todas las posibilidades. Pero ninguna opción tiene que pecar de triunfalista ni creerse la más lista.
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