lunes, 21 de junio de 2010

El piojo regionalista

Que el Sr. Biel es un auténtico “showman” creo que es algo que nadie discute. Este pasado fin de semana, en Calatayud y ante sus fieles, sacó un nuevo conejo de la chistera: en un momento dado de su intervención sacó un abanico de su bolsillo y comparó al Partido Aragonés Regionalista con “el clavillo de este abanico, que lo mismo sirve para abrirlo hacia la derecha como hacia la izquierda”.

A imagen del Sr. Biel, me voy a permitir ilustrar esta entrada con una metáfora. Más que como el “clavillo del abanico”, veo al PAR como un ftiráptero, vamos lo que comúnmente conocemos como piojo. Este piojo regionalista, como buen parásito, se dedica a vivir a expensas de sus “huéspedes”, a saber, en este momento la cabeza socialista y anteriormente la cabeza popular.

Poco importa si el huésped es rubio, moreno o castaño, si es de pelo liso o rizado, el piojo regionalista busca siempre refugiarse en tupidas cabelleras donde establecerse y extender su prole. Sin embargo, el piojo regionalista no puede vivir de manera autónoma, si se queda sin huésped muere en menos de 24 horas, de manera que ante la galopante alopecia de la cabeza socialista, ha decidido migrar a la cabeza popular para continuar succionando la necesaria sangre vital.

La cabeza popular está dispuesta a acoger al piojo regionalista, en lo que más que parasitismo podríamos catalogar de simbiosis, pero pone condiciones para no regar su cabello con permetrina y malatión (potentes insecticidas anti piojos). El “buque insignia” del piojo regionalista, las comarcas, parece estar recientemente en el punto de mira popular, aunque según algunos medios, los populares estarían dispuestos a soportar el molesto picor regionalista si estos se comprometen a un apoyo claro en las próximas elecciones nacionales, único y verdadero interés del líder popular.

Absolutamente conforme con las tesis “darwinistas”  resulta la actitud de los populares, que parecen estar dispuestos a cualquier concesión con el objetivo de “mejorar la especie”, léase ganar las siguientes elecciones generales. Los “sacrificados” populares aragoneses darán por bueno cualquier picor y cualquier incomodidad, si eso les ayuda a conseguir sus objetivos globales. Poco importa dar la espalda a las tesis mantenidas en los últimos años, lo más importante es asegurar la supervivencia.

Entretanto, el piojo regionalista reivindica el picor por él producido como patrimonio aragonés porque se auto proclama único representante del sentir aragonés y la defensa de los intereses de esta tierra. Ahora amenaza, aunque sea “con la boca pequeña”, con una mutación que le permita vivir al margen de su huésped, sin embargo en el fondo es consciente de que no puede luchar contra las fuerzas de la naturaleza y de que sólo dispone de unas horas de tiempo para saltar de una cabeza a otra.

Dicen que la naturaleza es sabia y pone a cada uno en su lugar, no lo dudo, aunque me temo que en este caso existe demasiada “ingeniería genética” dispuesta a hacer posible lo imposible a golpe de abandono de los principios (si aceptamos que algunos partidos los hayan tenido alguna vez).

Nota: EL PAR mantiene una alianza de gobierno con el PSOE en la DGA, después de obtener un 12,11% de los votos en las elecciones de 2007. En el Ayuntamiento de Zaragoza la situación es similar con un 8,36% de representación en las elecciones del mismo año. ◦
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dais un miedo...menos mal que aquí no os vais a comer nada

Anónimo dijo...

ja,ja,ja muy bueno. Aragón no es nacionalista ni regionalista, hace falta un partido nacional que rompa el bipartidismo de PP y PSOE. IU no ha sabido o podido realizar esta función, veremos si su partido lo consigue.