lunes, 12 de julio de 2010

Emprendedores

Dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua que emprendedor es aquel que comienza una obra, negocio, etc., especialmente los que entrañan alguna dificultad. A pesar es esto no considero que la mayoría de personas que abren una cafetería o una peluquería también sean unos emprendedores. No debemos confundir los términos autoempleo y emprendedor, el primero se refiere a una persona “valiente” que decide trabajar por su cuenta, el segundo a una persona que tiene una visión y trabaja para crear una empresa.

Esta semana pasada leíamos en el periódico que “El vivero de empresas de la antigua Azucarera del Rabal empieza a funcionar con un ramillete de 15 proyectos en el que 32 personas han depositado sus ilusiones.”. Voy a intentar explicar por que, desde mi personal punto de vista, estas medidas nos son suficientes y tienen un componente demagógico con la mirada puesta en las próximas elecciones.

De entrada la noticia habla de 15 proyectos para 32 personas, de estos quince proyectos empresariales, ocho estaban ya constituidos y registrados como empresas hacía tiempo. En resumen si a nuevos puestos de trabajo nos referimos, no creo que la generación de no más de dos decenas de empleos pueda considerarse ningún éxito.

Otro factor que me parece importante es la innovación y la diferenciación, elementos claves en cualquier proyecto. Según la información aparecida en los periódicos uno de los proyectos consistía en “poner en contacto a programadores con empresas que busquen candidatos en el mercado”, desarrollado con gran éxito por indios y argentinos desde el nacimiento de Internet; “una empresa dedicada a organizar eventos”, sector en el que el “overbooking” es notable y por último “un proyecto erótico-afectivo de mujeres para mujeres que, entre otras cosas, organizan reuniones tupper-sex”. Del resto de los proyectos no se habla en los periódicos, aunque no esperaría grandes sorpresas.

 El Ayuntamiento debe impulsar y ayudar a los emprendedores que aporten proyectos innovadores y de futuro, proyectos de largo recorrido y con posibilidades ciertas de éxito. No me parece justo que apoye a empresas organizadoras de eventos cuando en Zaragoza pueden existir decenas de ellas, esto es simplemente fomentar la competencia desleal.

Una vez seleccionados los mejores proyectos, el emprendedor necesita fundamentalmente: DINERO, porque todos los servicios de asesoría previa, en el caso que fueran necesarios ¿no los ofrece gratuitamente también la Cámara de Comercio? Este vivero (¡que nombre tan horrible!) municipal de empresas aporta poco más que un alquiler barato y unos pocos servicios administrativos. El emprendedor, y los responsables de los 15 proyectos elegidos en mayor medida, son “listos”, no creo que necesiten mucha ayuda para saber como promocionar sus productos o servicios, lo que van a necesitar es dinero para asistir a ferias nacionales o internacionales, dinero para desarrollar unos escaparates web a la medida de sus necesidades, dinero para contratar empleados, dinero para comprar bases de datos, dinero para gastos de representación, dinero para imprimir folletos de calidad, etc.… y esto es lo que el “vivero” no ofrece.

El ayuntamiento debería apostar decididamente por los emprendedores, por el máximo número de ellos que se pueda gestionar con el presupuesto asignado, si son veinte mejor que diez. Pero este apoyo deberá ser completo, si se confía en el proyecto se le brinda la máxima ayuda: subvenciones, créditos blandos, etc.… El emprendedor no necesita unos pocos metros cuadrados con conexión a Internet a bajo precio, si verdaderamente lo es (emprendedor) saldrá adelante desde el “hueco de la escalera” de la casa de sus padres. El emprendedor necesita confianza y apoyo económico.

Hace unos años tuve un socio en una empresa que con el “boom” tecnológico de finales de siglo se veía desplazado, después de más de veinte años de estar en la brecha. Tras el estallido de la “burbuja tecnológica” me dijo un día: “…ya lo entiendo, esto es como siempre, hay que ganar más dinero del que nos gastamos”. Justamente de eso se trata, de apoyar proyectos ganadores que en el medio plazo generen empleo. Todo lo demás es humo a muy buen precio. ◦
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