sábado 27 de febrero de 2010

EstosololoHUBIERAMOSARREGLADOentretodos


Un compañero y amigo, economista para más señas, trataba de convencerme hace unos días de que esta crisis era un cuestión de confianza: confianza de los empresarios para invertir y contratar empleados, confianza de los ciudadanos para elevar el consumo, confianza del sector bancario para facilitar el crédito, confianza en el gobierno como responsable último de sacarnos de esta situación, etc… en definitiva, una especie de, éste si, “gran pacto” entre todos los españoles para tratar de salir adelante.

Si hablamos de confianza, y especialmente confianza en el capitán de esta nave que para lo malo llamamos España, por fuerza debemos remitirnos al pasado. Podemos recordar cuando el Sr, José Luis Rodriguez Zapatero decía el 6 de septiembre de 2007: "Tenemos la tasa de paro más baja de la historia. El modelo económico español es un modelo internacional de solvencia y eficiencia", o cuando en Enero del 2008 el Sr. Zapatero decía: "La crisis es una falacia, puro catastrofismo. Estamos creciendo por encima del 3%. Aunque mañana crezcamos al 3% o al 2,8%, que es un crecimiento bueno, vamos a seguir creando empleo y teniendo superávit". Por no irnos tan lejos, podemos recordar cuando decía el 29 de abril de 2009: "Es probable que lo peor de la crisis económica haya pasado ya". Con estos antecedentes, el fácil concluir que José Luis Rodriguez Zapatero no se ha ganado en el pasado la confianza de los españoles.

Pero, ¿y ahora? ¿Tiene en este momento el gobierno, y su presidente al frente, la capacidad de generar confianza dentro y fuera de España?. Publicaba Expansión hace unos días que la agencia de calificación Standard & Poor's calcula que el déficit público español se situará en 2013 en el 5% del producto interior bruto (PIB), frente al 3% del PIB que estima el Gobierno en su plan de austeridad. De ser así, España no cumpliría con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la zona euro. Además, la agencia augura que la deuda pública se incrementará hasta el 80% del PIB en 2012. También Expansión publicaba que la Comisión Europea reducía en dos décimas, desde el -0,8% hasta el -0,6%, la previsión de caída del Producto Interior Bruto para España en 2010, una contracción que continuaba siendo superior a la previsión del Gobierno, que situaba el porcentaje para este ejercicio en el -0,3%.

Parece que los analistas internacionales, y muchos de los nacionales, coinciden en decir que el incremento del IVA previsto para mediados de 2010 provocará un impacto en el crecimiento del PIB trimestral, a pesar de ello el Gobierno insiste en mantener esta medida.

Sobre el paro…por ejemplo Citigroup sitúa la tasa de paro para el 2010 en el 20,7%, cuando el ministro Corbacho (tras las previsiones del FMI), ha afirmado que "hay que esperar al desarrollo del 2010, porque las previsiones de los organismos internacionales a veces luego hay que corregirlas".

¿Esto podemos arreglarlo entre todos?, estoy convencido de ello, pero antes es necesario recuperar la confianza en un gobierno que persiste desde hace años en cultivar la desconfianza del ciudadano por la vía de la negación de la evidencia. Antes de volver a pedir esfuerzos al ciudadano, que es quien precisamente lleva haciéndolos desde hace meses (que se lo pregunten si no a los autónomos que han perdido sus negocios, a los parados, a los jóvenes que no pueden aspirar a entrar en el mercado de trabajo, etc…) es preciso un ejercicio de responsabilidad. Y este ejercicio no se materializa en un pacto político.

Ahora si me apunto al eslogan de la campaña pro gubernamental: Si el presidente Sr. José Luis Rodríguez Zapatero dimite y se convocan nuevas elecciones, con el nuevo gobierno: esto podemos arreglarlo entre todos.
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domingo 21 de febrero de 2010

Cuando veas las barbas del vecino pelar….


Dudaba en titular este comentario “De aquellos polvos, estos lodos” sin embargo me he inclinado por el primero porque temo el ciudadano medio no tenga la percepción de que el tema al que me voy a referir sea una cuestión de causa y efecto.

Y me voy a referir a la noticia aparecida en La Voz de Barcelona hace unos días que anunciaba que “Los tres partidos políticos representados en el Consejo General de Arán (Unitat d’Aran (UA), Convergéncia Democratica Aranesa (CDA), y Partit Renovador d’Arties-Garòs (PRAG)) han acordado este miércoles proponer que la futura nueva Ley de Arán, que actualizará el régimen especial del que goza la comarca leridana, defina dicho territorio como ‘realidad nacional’”.

El texto presentado por representantes de estos tres partidos “reconeish tanben eth dret de conéisher e utilizar er aranés e d’èster atengut orgaument e per escrit en aguesta lengua enes relacions damb era Administracion e, se sollicite, enes relacions damb era justícia (article 8)” que viene a significar que se reconoce el derecho a conocer y utilizar el aranés y a ser atentido oralmente y por escrito en esta lengua en las relaciones con la administración, y se solicita también para las relaciones con la justicia”. Van ustedes a perdonar las posibles deficiencias de la traducción debidas a la imposibilidad de localizar un diccionario Aranés-Castellano Castellano-Aranés.

Pero las peticiones de estos grupos políticos van mucho más allá de la cuestión lingüística, regulan las relaciones entre el Consejo General de Arán y la Generalitat catalana, piden competencias en materia de seguridad pública (policía local), sanidad, educación, derecho civil aranés (¿?), etc…

Sinceramente no veo riesgo a corto plazo para que mis paisanos de Tamarite, Fraga o Benabarre propongan acciones como las presentadas por los partidos araneses, sin embargo, si es preciso anotar que políticas favorecen estas acciones y cuales las moderan. Y creo que políticas como la aprobación de la Ley de Lenguas son algunas de las que favorecen que puedan aparecer “iluminados” en cualquier momento.

Como natural de la “franja” creo que durante las últimas décadas se ha avanzado mucho en el conocimiento y la aceptación de las peculiaridades de aquellos aragoneses que no respondían al patrón clásico de hace veinte o treinta años. Aun recuerdo cuando, acompañando a mi padre por esos campos de fútbol de todo Aragón como cualquier aficionado, algún neandertal trataba de insultarnos llamándonos “catalanes”. Ha llovido mucho desde entonces, el ciudadano medio ha entendido perfectamente que el uso de una u otra lengua no te hace más o menos aragonés, ha entendido que todos participamos de un proyecto común que se llama Aragón y España, porque lo uno conduce inexorablemente a lo otro

Protejamos la riqueza cultural de nuestra tierra pero no tentemos al destino ni vayamos más allá de lo recomendable, haciendo de ello un argumento para que en un futuro no muy lejano podamos encontrarnos con reivindicaciones nacionalistas como las del vecino valle de Arán. ◦
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jueves 18 de febrero de 2010

Medidas ordinarias y extraordinarias


Estamos asistiendo en estos últimos días a una campaña en los medios de comunicación de la capital que pretende demonizar a los funcionarios públicos, deslizando sutilmente la idea de que éstos son uno de los colectivos con mayor responsabilidad en esto que venimos llamando la crisis económica.

El debate acerca de los tornos en el Pignatelli lanza un claro mensaje subliminal: es preciso aumentar el control sobre el trabajo de los funcionarios porque éstos hacen uso y abuso de sus especiales circunstancias laborales. Da también a entender esta medida, que de esta forma se optimizará el trabajo de los funcionarios y que se podrá conseguir algún ahorro en el capítulo de los gastos de personal. Pienso que es una iniciativa correcta, que se podría haber puesto en marcha hace un año o dentro de un año, es decir, que se trata de una medida de tipo ordinario que en poco o nada nos va a ayudar a mejorar nuestra situación económica, que es el verdadero e importante problema que tenemos ahora mismo.

Hemos conocido también las recomendaciones que algunas instituciones públicas han hecho llegar a sus empleados para tratar de recortar el gasto corriente. Algunas de estas recomendaciones son: utilizar el papel por las dos caras, no abusar de las impresiones en color, reciclar papel y consumibles informáticos, utilizar el email en lugar del papel, etc… Estas circulares me hacen preguntarme lo siguiente ¿es qué hasta ahora no se respetaban estas evidentes medidas de ahorro que en cualquier empresa privada venimos aplicando desde hace muchos años?. Sea de una forma u otra, y como en el caso anterior, bienvenida sea la recomendación especialmente si conseguimos un ahorro cercano a los 4 MM de Euros (¿...?), aunque me temo que esta medida, de nuevo de tipo ordinario, no resultará clave para mejorar nuestra situación.

Por último, el teniente de alcalde de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza, Sr. Francisco Catalá, propone limitar las horas extras que realizan algunos funcionarios. Otra vez se pretende mostrar al empleado público como una parte importante del problema económico de nuestra ciudad. Mi comentario, como en los dos casos anteriores es el mismo: bienvenida sea esta medida ordinaria si nos ayuda a ajustar los gastos, pero no se utilice como escaparate de la tibia voluntad del equipo de gobierno por poner freno real a la situación financiera del ayuntamiento.

Por otro lado, en el pleno municipal del 5 de Febrero se aprobó por unanimidad que el Ayuntamiento realice las gestiones necesarias para formar parte de la red Noches Blancas de Europa, evento cultural que en su carta de intenciones dice “…permitir a las ciudades organizadoras reflexionar juntas sobre la evolución actual de las noches urbanas, y también activar servicios y modelos organizativos adecuados.”. Desconozco cual puede ser el importe de esta “fiesta”, no obstante y a modo de referencia, Madrid gasta cerca de los 2 MM de Euros en su organización, casi la mitad de lo que se pretende ahorrar en el gasto corriente mediante las medidas de ahorro comentadas en el segundo párrafo. ¡En una sola noche nos podemos llegar a gastar la mitad de lo que seríamos capaces de ahorrar en un año!

Serían muchas las medidas extraordinarias que el ayuntamiento podría tomar para recortar el gasto y reducir nuestra deuda: optimizar la gestión de las empresas participadas, reducir el capítulo de gastos de los cargos de libre designación, abandonar la política de crecimiento por la vía de los grandes proyectos, etc…pero claro estas son medidas extraordinarias que ponen en evidencia a los responsables de tales decisiones. Entiendo que resulte más sencillo echarle la culpa de todos los males a los funcionarios. Así nos va. ◦
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domingo 7 de febrero de 2010

La dichosa Segunda Ley


Los partidos políticos no se pueden materializar, aunque se hable muchas veces de partidos rotos o unidos, nos estamos refiriendo en esos casos a la cohesión de sus miembros. Aquello que no se puede materializar no está sometido a las leyes de la física, por eso nunca decimos que un partido político se ve arrastrado hacia el suelo por la fuerza de la gravedad; sin embargo, los afiliados a los partidos políticos si que están sometidos a las leyes físicas.

Esta perspectiva de un partido político, es decir, como la unión material de sus miembros, obliga a conceder a aquellos un soporte físico que consecuentemente debería respetar las leyes de la Física. Esto parece todavía más cierto en periodos de elecciones internas, durante los cuales el partido político (o sus miembros, según quiera mirarse) se convierte en una prueba incontestable de la Segunda Ley de la Termodinámica: “La entropía, como medida del desorden de un sistema, tiende a aumentar”. Dice Roger Penrose en su libro La nueva mente del Emperador: “…si se parte de algún estado con algún tipo de organización manifiesta, esta organización será erosionada en el curso del tiempo, y estas especiales características manifiestas se convertirán en inútiles movimientos coordinados de partículas”, cámbiese partículas por personas, apéese lo de inútiles en la mayoría de los casos y tendremos una descripción de lo que puede suceder en un periodo electoral interno en cualquier organización de tipo político.

Lo sucedido en UPyD Aragón durante estas últimas semanas no dista excesivamente de esta visión (¡dichosa segunda Ley de la Termodinámica!), sin embargo lo que la segunda ley no explica es por qué tras este aparente o real desorden, renace con más fuerza si cabe un sistema robusto y ordenado. Los comentarios de algunos compañeros como Victor Marcos o Manuel López (en ambos casos publicados en la Web de UPyD en Aragón) ya presagiaban una jornada electoral que debía corroborar la democracia interna del partido y la voluntad de todos los electores y elegibles por compartir un proyecto común. La jornada resultó un éxito, una de las listas obtuvo más apoyos que las otras, porque no podemos hablar de vencedores ni vencidos, y consecuentemente, a partir de su declaración definitiva, será la encargada de dirigir la actividad de UPyD en Aragón.

Enhorabuena Cristina y enhorabuena a todos los que participaron de una u otra forma en esta jornada. ◦
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