En Zaragoza, las medidas publicadas recientemente, renegociación del Contrato de explotación de la depuradora de La Cartuja y enajenación de suelo por valor de 22,4 MM de euros, son sólo medidas cortoplazistas para “decorar” las cuentas municipales. En el primer caso porque se trata de alargar el periodo de amortización de un proyecto, obra del exalcalde socialista Antonio González Triviño, que ya costó en su día 136 MM de euros y a los que el ayuntamiento, a diferencia de otras ciudades, tuvo que hacer frente sin ninguna ayuda externa.
En el segundo caso, enajenación de suelo para VPO en la zona de Arcosur, no está asegurado el cobro de estas hipotéticas ventas, al igual que las realizadas en 2008 o 2009, sin embargo y de cara al cumplimiento del presupuesto para el 2010, esta medida ayudará a “redecorar” la contabilidad aunque sea mediante el crecimiento de la partida de “Pendientes de Cobro”, o lo que sería peor “Clientes de dudoso cobro”.
No hace muchas semanas el Sr. Belloch declaraba que uno de los ejes básicos para la recuperación económica del ayuntamiento, y por consiguiente de la ciudad, sería fomentar iniciativas como la urbanización Arcosur, la candidatura a la capitalidad cultural europea, la candidatura olímpica y los viveros de empresas.
En su lugar parece más razonable pedir al Sr. Alcalde que aplace todas las iniciativas de fastos a largo plazo hasta que los ciudadanos decidan en las próximas elecciones municipales y autonómicas. También parece recomendable que, en relación al impulso a la creación de nuevas empresas, el Ayuntamiento ayude decididamente a los emprendedores que aporten proyectos innovadores y de futuro, proyectos de largo recorrido y con posibilidades ciertas de éxito. También parece oportuno reducir la nómina de altos cargos de libre designación y la reorganización del equipo de gobierno.
Por último es necesario que se lleve a cabo cuanto antes la reorganización anunciada de las empresas participadas y que esta se haga de manera transparente y justificada.
De no aplicar estas medidas o similares, esta legislatura podría asemejarse (en lo económico) al reinado de Felipe II que, a pesar de la entrada de oro americano, sufrió tres suspensiones de pagos y dejo a su heredero una deuda cinco veces superior a la que había recibido de su padre. Entre otras, algunas de las razones que condujeron a Felipe II a esta situación fueron la subida de impuestos y la participación en “empresas” (militares o políticas) en la mayoría de los casos descabelladas.
Confiemos que este alcalde aprenda de la historia y no deje al equipo de gobierno que ha de salir de las elecciones del 2011 una situación dramática en lo económico. ◦

