lunes 30 de agosto de 2010

Juan Alberto II

Los ayuntamientos, comunidades y desde luego los estados parecen a priori administraciones que, aunque sea a trancas y barrancas, salen de todas las crisis económicas en las que se ven envueltas. Aunque sea necesario remontarse varios siglos, la historia nos demuestra que no siempre tiene por que ser así. En este sentido, España cuenta con un negativo record: ocho suspensiones de pago en el siglo XIX y seis en los dos siglos anteriores.

En Zaragoza, las medidas publicadas recientemente, renegociación del Contrato de explotación de la depuradora de La Cartuja y enajenación de suelo por valor de 22,4 MM de euros, son sólo medidas cortoplazistas para “decorar” las cuentas municipales. En el primer caso porque se trata de alargar el periodo de amortización de un proyecto, obra del exalcalde socialista Antonio González Triviño, que ya costó en su día 136 MM de euros y a los que el ayuntamiento, a diferencia de otras ciudades, tuvo que hacer frente sin ninguna ayuda externa.

En el segundo caso, enajenación de suelo para VPO en la zona de Arcosur, no está asegurado el cobro de estas hipotéticas ventas, al igual que las realizadas en 2008 o 2009, sin embargo y de cara al cumplimiento del presupuesto para el 2010, esta medida ayudará a “redecorar” la contabilidad aunque sea mediante el crecimiento de la partida de “Pendientes de Cobro”, o lo que sería peor “Clientes de dudoso cobro”.

No hace muchas semanas el Sr. Belloch declaraba que uno de los ejes básicos para la recuperación económica del ayuntamiento, y por consiguiente de la ciudad, sería fomentar iniciativas como la urbanización Arcosur, la candidatura a la capitalidad cultural europea, la candidatura olímpica y los viveros de empresas.

En su lugar parece más razonable pedir al Sr. Alcalde que aplace todas las iniciativas de fastos a largo plazo hasta que los ciudadanos decidan en las próximas elecciones municipales y autonómicas. También parece recomendable que, en relación al impulso a la creación de nuevas empresas, el Ayuntamiento ayude decididamente a los emprendedores que aporten proyectos innovadores y de futuro, proyectos de largo recorrido y con posibilidades ciertas de éxito. También parece oportuno reducir la nómina de altos cargos de libre designación y la reorganización del equipo de gobierno.

Por último es necesario que se lleve a cabo cuanto antes la reorganización anunciada de las empresas participadas y que esta se haga de manera transparente y justificada.

De no aplicar estas medidas o similares, esta legislatura podría asemejarse (en lo económico) al reinado de Felipe II que, a pesar de la entrada de oro americano, sufrió tres suspensiones de pagos y dejo a su heredero una deuda cinco veces superior a la que había recibido de su padre. Entre otras, algunas de las razones que condujeron a Felipe II a esta situación fueron la subida de impuestos y la participación en “empresas” (militares o políticas) en la mayoría de los casos descabelladas.

Confiemos que este alcalde aprenda de la historia y no deje al equipo de gobierno que ha de salir de las elecciones del 2011 una situación dramática en lo económico. ◦
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lunes 23 de agosto de 2010

Todo sigue igual...

Si nos ceñimos al entorno laboral, siempre he tenido una rara sensación a la vuelta de unas vacaciones o tras un periodo largo alejado del trabajo. En la mayoría de las ocasiones, la situación que te encuentras es básicamente la misma que dejaste unas semanas antes, es decir, los problemas siguen siendo los mismos, el grado de avance de los proyectos no ha variado lo más mínimo, etc…

Por lo que parece en la actividad política nos encontramos con una situación similar, si confiábamos encontrar alguna mejora durante estas semanas, la esperanza ha desaparecido de repente al hacer un mínimo análisis de la realidad actual. De entre todas las noticias que avalan esta reflexión me voy a quedar con una de ellas.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Zaragoza está investigando al Consejero de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza y Segundo Teniente de Alcalde, el socialista Carlos Pérez Anadón, por los presuntos delitos de tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, prevaricación y cohecho. La noticia en si me parece de una gravedad superlativa que debería provocar un torrente de reacciones. Sin embargo, lo que ocurre es todo lo contrario: de una parte, y de manera natural, “silencio administrativo”, la oposición al conjunto calla y los medios locales ignoran la noticia (si quieren hacer una prueba basta con que busquen en Google información relacionada con este hecho, los resultados son prácticamente nulos).

Desde el Consejo Local de UPyD en Zaragoza hemos pedido que el Sr. Belloch cese al Sr. Pérez Anadón porque, según decía la nota: “obrar de forma diferente que en el “caso Becerril” sólo demostraría que para el Sr. Belloch existen dos varas de medir o, y es todavía más grave, que el Sr. Alcalde interpreta que ciertamente hay unas personas más “inocentes”, o culpables según se mire, que otras.”

Todo ha resultado inútil, nuestra petición duerme en el limbo de las notas de prensa ignoradas y seguimos sin ver ningún otro tipo de reacciones en la prensa. Hace unas pocas semanas se repetía un caso parecido: en la prensa nacional, que no en la aragonesa, aparecía que el presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, el socialista Javier Lambán, había sido denunciado por prevaricación y malversación de caudales públicos, al destinar 440.000 euros a contratar 15 promotores de igualdad de oportunidades. El tratamiento de la noticia sobre el Sr. Lambán fue la misma que la correspondiente al Sr. Anadón: silencio.

Mi natural inocencia me hace descartar de plano los “contubernios judeo-masónicos”, o de cualquier otro tipo se entiende, para explicar determinadas actitudes o circunstancias. Por otro lado el más somero razonamiento no acepta como natural que noticias de este calado queden en los cajones olvidados de la prensa local.

Felicito a mis compañeros de Estepona y Palma de Mallorca que estos últimos días, y por asuntos muy similares, han conseguido la lógica repercusión mediática y confío que podamos seguir avanzando para conocer como nuestros gobiernos reparten los fondos asignados a publicidad institucional. ◦
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miércoles 4 de agosto de 2010

A Dios rogando...

En el panorama político español, y supongo que en el de cualquier país democrático, existen dos tipos de partidos políticos: unos tienen responsabilidades de gobierno y otros pugnan por tenerlas en la próxima ocasión que la correspondiente Ley Electoral lo permite. Dicho de otra forma, unos gobiernan y otros hacen oposición.

La oposición consiste básicamente en criticar de manera constructiva lo que hacen los partidos que gobiernan y, a la vez, presentar propuestas y alternativas a los acuerdos y decisiones de aquellos. Es de sobra conocido que hay diferentes formas de oposición: la oposición constructiva que valora ecuánimemente las decisiones gubernamentales y la oposición destructiva que critica todo lo que haga el partido en el poder. Sin ánimo de defender esta segunda postura, la de la oposición destructiva, incluso ésta tiene una brizna de sentido, al poner el “fin” por delante de los “medios” y defender de esta forma una estrategia a medio o largo plazo que, vista desde su punto de vista, es positiva para el país, autonomía o incluso ayuntamiento.

En Aragón las cosas no son tan sencillas, existe una “rara avis” que viene a echar por tierra la teoría anterior: se trata del Partido Aragonés Regionalista que simultanea tareas de gobierno con la crítica a este mismo gobierno. La lista de desencuentros PSOE-PAR empieza a ser muy abultada: al reciente “agravio a Aragón”, que el PAR interpreta que ha supuesto el recorte de las inversiones del Ministerio de Fomento, podrían sumarse los desacuerdos a cuenta de la Ley de Lenguas, la comarcalización, las políticas de recortes de gastos, la revisión del modelo de las consejerías de Agricultura y Medio Ambiente y un larga lista de asuntos, algunos de los cuales son de profundo calado.

Esta actitud es lo que viene llamándose “A Dios rogando y con el mazo dando”, es decir, el PAR continua anclado al sillón de gobierno a pesar de que tenga que “tragar” con todo lo que le eche el PSOE: aparentará, o pretenderá hacerlo, una postura digna defendiendo los intereses de “su Aragón”, pero detrás de esta máscara sólo se esconde un grupo (porque cada vez se parece menos a un partido político) que intenta defender su “status quo” por todos los medios. Su red clientelar es amplia y robusta, pero necesita del poder para sobrevivir y por esta razón el PAR debe perpetuarse en el gobierno.

En ocasiones se habla de que el primer interés, y a mucha distancia del siguiente, de cualquier partido político es el propio partido. Me resisto a admitir que sea así en la mayoría de los casos, especialmente si pensamos en las bases de los mismos. No obstante, si admitimos como cierta la proposición anterior y necesitamos un buen ejemplo, no hace falta viajar muy lejos porque aquí, en Aragón, tenemos en el PAR el paradigma de este concepto, aliado de tirios y troyanos y para el que la palabra “dimisión” no existe en su particular diccionario. ◦
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