viernes 31 de diciembre de 2010

La paja en el ojo ajeno...

Coincido en parte con Trasobares esta mañana, sin embargo disiento completamente con la segunda parte del artículo. Se queja el periodista de que el lector/oyente de izquierdas "obtiene escasa satisfacción de sus medios" en comparación con la obtenida por el lector/oyente de derechas que tiene como estandarte algunos programas como "El gato al agua". Es obvio de toda obviedad que el Sr. Trasobares no escucha habitualmente las noticias de Cuatro o la Sexta, o las tertulias políticas de Telecinco, verdaderos "cotos" sectarios del "establishment" gubernamental.

Tampoco parece que importe especialmente al Sr. Trasobares el bloqueo mediático que sufrimos partidos como UPyD, que no disponemos de prácticamente ninguna oportunidad para dar a conocer nuestro mensaje, a pesar de haber sido en Zaragoza capital la tercera fuerza política en las últimas elecciones europeas.

Parece por tanto que al Sr. Trasobares le gustaría una prensa/radio/tv que cantara permanentemente las bondades de la política gubernamental, o de la opción política que al Sr. Trasobares se le antoje. Todo un verdadero ejemplo de independencia y honestidad periodística.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=636220

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viernes 24 de diciembre de 2010

UPyD rechaza los presupuestos municipales


El candidato a la alcaldía de Zaragoza por UPyD, Javier Puy considera que estos presupuestos “son cortoplacistas, electoralistas y no abordan decididamente el control del gasto ni la justicia social”.

Para UPyD, un presupuesto anual supone la continuidad de un proyecto político y en este caso estos presupuestos evidencian el fracaso del modelo de ciudad que ha defendido el PSOE-PAR desde el inicio de la legislatura. En relación a la contención del gasto no es cierto que el equipo de gobierno esté haciendo un claro esfuerzo, la reducción del 7% en manifiestamente insuficiente, máxime si lo comparamos con la mayoría de capitales españolas que según Puy “se han apretado el cinturón entre el 10 y el 15%”.

UPyD opina que no se han abordado los verdaderos problemas, especialmente cuando el personal y el gasto corriente representan el mayor porcentaje de los gastos del ayuntamiento. Esta misma formación se decanta por una adecuada gestión de personal con eliminación de direcciones, asesores, cargos de libre designación o duplicidades, así como la drástica reducción de los gastos protocolarios o de publicidad institucional; también considera que la “agenda anual” debería tomar en consideración la participación en Sociedades Mercantiles o Consorcios.

La partida de Acción Social se ha convertido en la principal baza electoral que pretenden abanderar todos los partidos, en opinión de Javier Puy “esta nunca va a ser suficiente, sin embargo es un hecho que cada vez hay menos dinero y más beneficiarios”. UPyD denuncia que los partidos tradicionales han caído en la tentación de ampliar los servicios para llegar a más población que vota, basta con ver el catálogo de Servicios Sociales de la DGA, por tanto, esta formación propondrá en su programa electoral reestructurar el área de Servicios Sociales, determinando los servicios prioritarios.

Finalmente UPyD lamenta la “teatralización de un acuerdo pactado de antemano” en el que se han utilizado las partidas correspondientes al consorcio de la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 o al proyecto “estonoesunsolar” para tratar de salvar la cara a un presupuesto falsamente progresista. ◦
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lunes 20 de diciembre de 2010

Política municipal: La Buena, la Fea y la Mala.

Más allá de la política de grandes eslóganes, concienzudas estrategias dependientes de carambolas a tres bandas y siglas que pretenden representar la opinión y hasta el espíritu de varias generaciones, se esconde la política municipal, una política sin estridencias que, sin renunciar a las doctrinas liberales o socialdemócratas que toque representar en cada caso, se encuentra en numerosas ocasiones más próxima a la simple gestión, en el significado empresarial del término, de una entidad que maneja presupuestos millonarios.

Esta política municipal presenta tres frentes claramente diferenciados. El primero de ellos es el más expuesto a la opinión pública, aquel en el que se debaten las cuestiones de la teórica mayor trascendencia. Estas políticas condicionarán aquellas otras de contenido social, el desarrollo de la ciudad en el plano urbanístico, el trazado de los medios de transporte, la promoción de la ciudad, el apoyo a los tejidos industrial y comercial y un largo etcétera de elementos conocidos mayoritariamente por los ciudadanos. Estas políticas son exteriorizadas convenientemente por todos los partidos políticos que de esta forma pretenden, como no podría ser de otra forma, influir en las decisiones y convencer a los votantes de la bondad de sus propuestas. Es un justo juego democrático que se explicita mensualmente en los plenos y diariamente en los medios de comunicación.

Si profundizamos en la política municipal encontramos un segundo frente: la política, o mejor dicho gestión, del día a día. Es en este frente donde aparecen una buena cantidad de anomalías del sistema: deficiencia o inoperancia de algunos servicios, gastos injustificados, vulneración de ordenanzas municipales con sorprendentes criterios y una larga lista de irregularidades de imposible relación. Es en este frente en el que la política municipal con mayúsculas no se siente concernida, bien es cierto que establece las estrategias pero apenas dispone de capacidad para entrar en ese día a día que queda en manos de funcionarios o, en el más común de los casos, puestos de libre designación.

Estas dos dimensiones de la política municipal tienen existencia independiente y no es preciso que interactúen de forma evidente. ¿Cómo erradicar la corrupción y la inoperancia en este segundo frente? Cuesta creer que todos los profesionales (funcionarios o no) implicados en las tareas del día a día se pongan de acuerdo para participar en el campeonato de la inoperancia o en las olimpiadas del servilismo ante quienes los han promocionado. En su lugar soy de la opinión que la condición humana tiene cierta querencia a apoderarse de lo ajeno o a servirse de la situación en beneficio propio. Siempre han existido, y existirán, individuos de los que se llevan los folios de la oficina a casa, es cierto, no se trata de un hurto que ponga en peligro la cuenta de explotación de las empresas, sin embargo es difícil de suprimir. El “pillo” comete esos pequeños hurtos porque concurren dos circunstancias: la oportunidad y la casi completa seguridad de que no va a ser descubierto, con el consecuente  bochorno que supondría.

Como resulta evidente, en la administración pública municipal también nos encontramos con algunos personajes de los que se llevan o llevarían los folios a sus casas. No podemos cambiar la condición humana ni hacer un examen previo de honestidad, virtud que como en el ejército el valor se debe presuponer, sin embargo si podemos trabajar para facilitar la información por la vía de aumentar la transparencia. Si lo hacemos, publicando los contratos, los permisos extraordinarios, las instrucciones especiales, etc… conseguiremos que nuestros gestores opongan más remilgos ante ciertas actuaciones no del todo correctas. Sólo de esta forma y en el medio o largo estaremos en disposición de contar con una administración eficiente hasta sus últimos niveles. Si a estas medidas añadimos otras como la limitación de mandatos o la drástica reducción de los puestos de libre designación estaremos avanzando a grandes zancadas hacia la progresiva normalización de nuestras administraciones.

El tercer frente en el que se desarrolla la política municipal es el más huidizo. Representa el “lado oscuro”, todo aquello que se escapa al conocimiento del ciudadano e incluso de la mayoría de los políticos, pero que tiene influencia directa en determinadas decisiones. Sería algo así como un agujero negro, imposible de encontrar sino fuera por su influencia gravitatoria en todo lo que le rodea. En esta dimensión circulan rumores dignos de mayor o menor crédito, intereses de familias, confidencias, informaciones “privilegiadas” y en la mayoría de los casos también interesadas y verdades como ruedas de molino de intrincada demostración. El mal político, se refugia tras la indiferencia en la seguridad de lo enmarañado del camino o tras el argumento de libro: “no vamos a entrar en todas las descalificaciones”. ¡Pues si!, es necesario que el político rechace esas acusaciones si no están fundadas e incluso que ponga a disposición del público la correspondiente documentación con total transparencia, porque sólo de esta forma, por la vía de la transparencia será posible separar al bueno del mal político. No es edificante que circulen sinfonías de rumores sin que el poder político los justifique adecuadamente o los niegue, la única opción no válida es el silencio.

En resumen, la política municipal la forman una amalgama de actuaciones en tres territorios distintos: la buena, la de salón; la fea, la del rédito inmediato y la mala, la que todo el mundo sabe que existe pero que nadie puede o quiere sacar a la luz. Solamente la información al momento y la total transparencia podrán coadyuvar a que la primera, la política buena sea la que impere en todos los frentes municipales. ◦
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jueves 2 de diciembre de 2010

¡Por 40 céntimos!

Tiene razón el Sr. Gimeno, el responsable de Economía y Hacienda del ayuntamiento de Zaragoza: sería inaudito que la capital aragonesa encarase el crucial año 2011 con unos presupuestos prorrogados por falta de acuerdo para aprobar mejores cuentas, adaptadas justamente a las peculiaridades del momento. Pero llegados al punto actual, es preciso que el Gobierno municipal (PSOE-PAR) se haga a la idea de que no posee mayoría absoluta y, por lo tanto, deberá negociar con la oposición para buscar un punto de encuentro. Bastaría con el apoyo de un concejal de CHA. Aunque, naturalmente, lo idóneo sería alcanzar un consenso general que permitiese afrontar los grandes proyectos y sus actividades anejas desde la unidad y con instrumentos bien definidos. El Ayuntamiento zaragozano no enviará a los vecinos un mensaje positivo si es incapaz de elaborar y aprobar los presupuestos que la ciudad necesita en su peor momento de los últimos decenios. Mal empezaríamos el esperado 2011.

¡He hecho trampas! Esta es una noticia aparecida en El Periódico de Aragón, hace exactamente 3 años, en la que me he permitido sustituir: Catalá por Gimeno, IU por CHA, Expo por grandes proyectos y mejor momento por peor momento (esto último no deja de tener su gracia, maldita la gracia en este caso: de mejor a peor momento en sólo 3 años...). Efectivamente, la historia se repite y esta vez por claros motivos electorales. El equipo de gobierno no tiene la voluntad de esforzarse para reflejar las actuales cuentas municipales y explicárselas a los ciudadanos. Los ciudadanos tenemos ese derecho porque necesitamos saber que existe una previsión de inversiones, gastos y como se va a ¿invertir? nuestro dinero. No es permisible que se improvise sin objetivos claros en una situación económica como la actual.

La brecha de los 300.000 € me parece una broma de mal gusto. En un presupuesto como el de Zaragoza, esa cantidad tiene el mismo reflejo que tienen 40 céntimos para un mileurista. Todavía hay posibilidades de sacar el presupuesto en los plazos previstos y la responsabilidad de ello es compartida por todos los grupos municipales, aunque bien es cierto en distintas medidas. ◦
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