miércoles 21 de diciembre de 2011

Un mes para evidenciar que poco va a cambiar

Como los malos estudiantes y de manera consciente, dejé la redacción de este artículo para el último día que me permitiera la planificación que nos habíamos impuesto. Son días convulsos para la política nacional, y por ende para la local, y esperaba de esta forma poder redactar un texto con la mayor carga de actualidad que fuera posible.

El problema, si se quiere llamar así, ha sido que son tantos los asuntos sobre los que convendría expresarse que resulta difícil elegir uno de ellos. Podríamos empezar con la petición de José Manuel Alonso para la creación del Observatorio de Zaragoza para el Sahara. Un grupo de carácter estable, y en el que, según el edil de IU, deberían estar representadas todas las entidades que apoyan al pueblo saharaui y las fuerzas políticas municipales. Es este un tema con el que UPyD es especialmente sensible y así lo hemos demostrado, quizás el Sr. Alonso se refiera a nosotros cuando habla de “entidades que apoyan al pueblo saharaui”, en cualquier caso, no estoy de acuerdo en crear nuevos Observatorios y menos para un asunto que debería enfocarse desde una perspectiva nacional y no local.

También podría hablar, por la parte que me toca como aragonés, de la patética intervención de Chesús Yuste (CHA) en el Debate de Investidura. El Sr. Yuste es el ejemplar, visto lo visto en el mentado debate, más peculiar entre los que pueblan la llamada Izquierda Plural, su discurso intentando capitalizar el recuerdo de José Antonio Labordeta estaba orientado exclusivamente a sus votantes, ni un diminuto destello de aquello que se ha dado en llamar “visión de estado”. El Sr. Martín, Concejal del Ayuntamiento de Zaragoza, ponía la guinda cuando en su Twitter dejaba clara su visión de la política: “La derecha cavernícola solo se sosiega cuando llega al poder, siempre ha creído que le pertenece, los demás se lo usurpamos”. Estas son las consecuencias de una política de alianzas de IU y CHA, que de manera independiente no hubieran podido superar los 32.849 votos que UPyD alcanzó en la provincia de Zaragoza. No descalifico esta alianza, pero es justo reconocer que nuestra candidata Cristina Andréu, y si en términos cuantitativos nos expresamos, podría estar más justificada para hablar en nombre de los aragoneses que Don Chesús.

Veo que esta inseguridad a la hora de elegir el asunto principal de este artículo, significa que casi he llegado al final y todavía no he dicho nada de lo que considero más importante. Se trata de la doble vara de medir del Partido Popular, o de su afán por esconder al lobo que lleva dentro, bajo una gruesa piel de cordero. Tuve la oportunidad de apoyar en el último Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza la moción del Partido Popular encaminada a reducir cargos directivos de confianza, que parece a todas luces una propuesta sensata. Sin embargo, cuando salen de la oposición y se empapan de poder pierden esta sensatez y se dejan llevar por el interés partidista.

En el Debate de Investidura del ya Presidente Sr. Rajoy, éste respondió agriamente a las peticiones de Rosa Díez para acabar con la corrupción política o reformar la Ley Electoral. La Ley Electoral que beneficia fundamentalmente a los grandes partidos y a las minorías nacionalistas ha dejado de ser, si alguna vez lo fue, importante para Rajoy. El clamor popular, las movilizaciones del 15M, la manifiesta desigualdad que produce no causan el menor impacto en el discurso del Presidente. Tampoco la invocación de Rosa Díez “un político corrupto ya es mucho”, percute como debería en nuestro Presidente, que prefiere el calor de las aclamaciones de la mayoría de la Cámara arengada por su discurso evasivo y buenista.

Me deja una sensación agridulce este debate, me quedaré con las magníficas réplicas de Rosa Díez, con el seguimiento a las medidas que el Sr. Rajoy dice que va a tomar y con el triste convencimiento que, pasadas las fechas electorales, el Partido Popular va a lanzar al saco del olvido algunas ideas que llevan sonando demasiados meses como la reducción de la administración, la reforma de la Justicia, la lucha contra la corrupción, la Reforma de la Ley Electoral, etc., en definitiva, la mayor parte del ideario de UPyD. Por todo ello, animo a todos los compañeros: Diputados nacionales, autonómicos y  concejales para que no cejen en el esfuerzo, nos sigue quedando el mismo trabajo que el 20 de Noviembre, este mes que podría haber sido mucho no ha sido nada.

Javier Puy
Coordinador del Consejo Local UPyD Zaragoza ◦
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sábado 10 de diciembre de 2011

Los dioses no tienen voluntad de ayudarnos


Nuestros gobernantes municipales se han construido su particular Olimpo desde donde nos miran, con la impunidad que concede ser los responsables de establecer las normas que rigen la relación ciudadano-político.

Digo esto a cuenta de la petición que en nombre de UPyD registré en el Ayuntamiento de Zaragoza hace unas semanas. En esa petición y en aplicación de la Disposición adicional novena de la Ley 8/2007 de 28 de mayo, de Suelo, Modificación de la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local, Modificación del artículo 75.7, solicitaba una copia de la declaración de bienes patrimoniales y de la participación en sociedades de todo tipo, y de las liquidaciones de los impuestos sobre la Renta, Patrimonio y, en su caso, Sociedades, así como de causas de posible incompatibilidad y sobre cualquier actividad que les proporcione o pueda proporcionar ingresos económicos, de los representantes locales.

En la respuesta que he recibido me indican que no es posible el acceso al Registro de Bienes Patrimoniales dado que la modificación citada en el párrafo anterior, remite a una futura regulación del Estatuto Municipal y que tal regulación todavía no se ha producido (y me permito añadir, que ni se tiene la menor intención).

En resumen, entiendo que esta regulación no esté entre las prioridades inmediatas de nuestro equipo gobernante, no obstante sería bueno recordar en este momento los alardes que algunos partidos políticos como IU hicieron en la campaña municipal a cuenta de la transparencia y que ahora parecen olvidar, o al menos dejar para mejor ocasión: “París bien vale una Misa” y una consejería no es cuestión baladí…

En el libro de Cicerón “Sobre la Naturaleza de los Dioses” puede leerse “los dioses no tienen poder ni voluntad de ayudarnos, si no nos prestan ninguna atención y no tienen noticia alguna de nuestras acciones, si no pueden ejercer absolutamente ninguna influencia sobre la vida de los hombres, ¿qué motivo tenemos para dirigir ningún culto, honor o plegaria a los dioses inmortales?”, que llevado a los tiempos actuales puede ser una bonita metáfora del creciente distanciamiento entre la clase política tradicional y el ciudadano informado del Siglo XXI.

Zaragoza. Diciembre de 2.011



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